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Los videojuegos nos hacen violentos, ¿mito o realidad?

Desde que existen los videojuegos, hay cierta preocupación alrededor de ellos. Tanto de padres que prefieren que sus hijos no les dediquen demasiadas horas, como de profesores llenos de pánico y de políticos que parecen tener una facilidad para culpar al juego que esté de moda en el momento en que ocurra una tragedia. La pregunta de qué relación existe entre los videojuegos y la violencia de la vida real debería tener una respuesta sencilla. Sin embargo, debido al constante ataque de información opuesta que recibimos, se ha vuelto todo lo contrario.

Por: Alexandra Yepes | Thenaiveseason

¿Por qué tanta violencia?

Dentro del grupo no consumidor regular de videojuegos, es común escuchar que “los videojuegos son muy violentos” o “los videojuegos violentos son los que más venden”. No obstante, si revisamos los datos, podemos refutar esto rápidamente. La verdad es que los videojuegos con alta carga de violencia gráfica son solo una parte de todos los que se estrenan cada año. Y si revisamos los 10 juegos más vendidos de todos los tiempos, encontraremos que solo hay dos títulos en los que predomina la violencia: Grand Theft Auto V y PlayerUnknown’s Battlegrounds. Todos los demás videojuegos de la lista se centran, ya sea en la creatividad (como Minecraft), la aventura (Mario Bros, Pókemon), fomentan el ejercicio (Wii Sports, Wii Fit, Wii Fit Plus) o son tan inofensivos como Minecraft y Pac-Man.

Esto nos deja claro que cuando se encasilla a toda la industria dentro de una de las muchas caras del espectro que nos ofrece, se habla desde la ignorancia. Lo que no resulta sorprendente, si pensamos en la publicidad que los medios le han dado sobre todo en las dos últimas décadas a esta industria. Es evidente que no podemos ignorar que sí hay un gran catálogo de juegos donde prima la violencia. Pero ¿no es este un problema de toda la industria del entretenimiento? Todos crecimos con películas, series e incluso libros que nos exponían a escenas cargadas de violencia gráfica. Entonces, ¿por qué no se duda en señalar a los videojuegos apenas sucede algo malo?

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Videojuegos a fondo, ¿igual a violencia?

A través de los años se han invertido grandes cantidades de dinero en estudios que intentan probar que los juegos agresivos tienen relación directa con la violencia de la vida real. Sobre en todo en países como Estados Unidos, en el que existe un consumo masivo de este tipo de entretenimiento. Y esto no es algo nuevo; en 1993 ya veíamos al senador demócrata Joseph Lieberman señalando los contenidos de juegos tales como Mortal Kombat y Night Cap como problemáticos y argumentaba que “premian a los niños por la violencia” como declaró a la revista Next Generation. La persecución de Lieberman resultó en una censura parcial de Night Cap y en la creación de la Entertainment Software Association (ESA), organización que todavía clasifica los títulos, prohibiendo contenido inapropiado a los niños o menores de edad, algo realmente positivo.

A pesar de la creencia popular, ningún estudio ha logrado probar una relación entre ambas cosas. La Universidad de Oxford realizó un estudio en 2019 que reunía datos de diversos adolescentes y sus padres a lo largo de la Unión Europea y de Estados Unidos y comprobaron que “los videojuegos violentos no están asociados con la agresión adolescente”. El psicólogo experimental británico, y principal investigador del proyecto, Andrew Przybylski afirmó: “A pesar del interés en el tema que suscita a padres y políticos, la investigación no ha demostrado una causa para preocuparse”. Asimismo, sostuvo que “’la idea de que los videojuegos violentos causan agresión en la vida real es muy popular, esa asociación no se ha comprobado a lo largo del tiempo”.

¿De dónde sale esta idea: violencia en los videojuegos?

La verdad, hay muchas razones por la que esta idea creció y se fortaleció durante muchos años. Ante todo, se debe tomar en cuenta la participación de políticos en ella. Por ejemplo, el actual presidente de Estados Unidos de América, Donald Trump ha demostrado en numerosas ocasiones su preocupación al respecto. Con frases como “Debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Esto incluye los espantosos y espeluznantes videojuegos que ahora son tan comunes e incluso ha sugerido que dichos juegos tienen relación con los tiroteos masivos en esa nación; por supuesto, esto no concuerda con los estudios. Y tampoco con los datos, pues siguiendo esta afirmación, países como Japón tendrían niveles mucho más altos de este tipo de crímenes. Cómo pueden ver, no es el caso.

Es natural buscar la explicación más sencilla frente a una tragedia. Si bien ?luego de casos como la masacre de la escuela secundaria de Columbine, en Colorado, en 1999, y el más reciente tiroteo en una escuela privada de Torreón, México?, se ha saltado a la conclusión de que los videojuegos tenían que tener algún tipo de culpa. Cosa que no solo es complicada porque fomenta una idea errónea y no sustentada, sino porque deja de lado los problemas que de veras influyen en estos casos. Como la violencia real a la que niños y adolescentes están expuestos en varios países y la facilidad para conseguir armas de fuego. Después del tiroteo en enero de este año en Torreón, el gobernador del estado de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme declaró: “Al parecer el niño estuvo influenciado por un videojuego llamado ‘Natural Selection’, incluso su playera (camiseta) en la parte de abajo trae el nombre del videojuego. Fue lo que, lamentablemente, influenció al niño para cometer los hechos”. Esto fue desmentido de inmediato, ya que el niño hizo clara referencia a Eric Harris, uno de los responsables del tiroteo en Columbine. Lo que resulta curioso es que el dirigente no se haya preguntado ¿de dónde un niño de 11 años sacó dos armas de fuego?

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Les dejamos el link del estudio de la Universidad de Oxford.

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